Del monte al hogar

Ingresando a la Carpa Central en el primer puesto (a mano derecha) se observaron durante la fiesta los muebles rústicos que tienen una particularidad que los hace únicos. Son diversos elementos fabricados con ramas y tiento, los que guardan un diseño y características únicas que salen de lo común.
El trabajo es producto de las manos y el conocimiento de Marcelo Mazzarelli (Santiago del Estero) que aprendió desde chico la técnica a través de su tío, la que se transmite de generación en generación y la que es su fuente de trabajo.
“Para hacer estos muebles, cuidamos al árbol, nuestra materia prima. Por eso los hacemos de rama que además tienen una gran utilidad porque la madera no pierde su fuerza natural, no está aserrada y no se toca la hebra, la veta de la madera” indicó Marcelo quien además contó una técnica que utilizan para proteger el monte. “Solo cortamos las ramas, no volteamos árboles. Cortamos las que se encuentra alrededor de la mejor rama, así rebrotan con más fuerza, siempre se deja la más vigorosa. Tenemos un sistema que vamos rodeando en círculo, un código que usan los hacheros para cuidar el monte”.
Utiliza madera dura como quebracho blanco, colorado y algarrobo entre otros por ser maderas nobles. “Estos muebles además de tener su propio estilo duran 40 años. La otra materia que utilizo es el tiento, cuero de vaca, corzuelo, chivo o caballo” contó Marcelo que agregó que trabaja con dos tipos de tejidos, uno de ellos el “litoral” (que llega nace en Marruecos y llega a nuestro continente a través de los españoles y los portugueses). De la misma manera guarda una técnica traída por los esclavos de África como es la construcción de sillas. “Son particulares, los afrodescendientes no tenían casi material y se puede observar en la escasa cantidad de tiento porque no tenían acceso a los animales y es parte de nuestra cultura” expresó,
Marcelo si bien aprendió el oficio de chico a los 38 años quedó sin trabajo y esa desgracia le abrió puertas. “Empecé a hacer estos muebles y hoy vivo de esto. Hago sillas, sillones, banquetas, camas, respaldos, sillones, mesas todos los muebles. Por eso digo que no tengo problema en transmitir para que no se muera la técnica y la tradición y la gente que no tiene acceso pueda tener estos muebles en sus hogares sin gastar y porque no que lo tomen como forma de vida. Acá los colonenses pueden animarse, el pino es una muy buena madera, siempre respetando el cortar las ramas y preservando el ambiente” culminó Marcelo que visita la Fiesta de Colón desde el año 2011.

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