Pablo Romero: el fracaso es el primer paso del éxito

A las 5 de la mañana empieza el día para Pablo Romero, joven de 16 años de la ciudad de Colón, que días atrás fue elegido como el Deportista del 2016. Durante las primeras horas del día, corre por las calles y empieza su entrenamiento. Luego en el transcurso de la mañana se dirige a las playas a vender ensaladas de frutas, que se prolonga en horas de la tarde. Cuando cae el sol, Pablo nuevamente entrena en el gimnasio y si le queda algún momento libre, trabaja “hago algunas changas” indicó.

Ese gran esfuerzo que realiza tiene su objetivo, estar de la mejor forma para su convocatoria al Seleccionado Nacional de Boxeo al que fue convocado y deberá presentarse en el mes de febrero.

En el 2012, Pablo, probando el fútbol, fue invitado por Ariel, su primo, a sumarse al boxeo. Lo acompañó mientras entrenaba en el Club Santa Rosa y al poco tiempo ingresó en la escuela “Nicolás Camino” del Club Defensores de Colón. “Con Cristian (Baes) nos sentimos muy bien, tenemos un hermoso grupo. Es como mi segundo padre, se preocupa por todos y es el que nos inculcó la pasión por el boxeo, pero también nos deja muchas enseñanzas en la vida. Por ejemplo Cristian no te deja boxear sino estudias, entonces buscas las formas para ir a la escuela y hacer lo que más te gusta. También Ángela (Benítez) su esposa hace un gran esfuerzo para ayudarlo y estar con nosotros” explicó Pablo al respecto.

De esta manera llegó su debut en la ciudad de Gualeguaychú, perdió. “Después de eso no quería seguir. Pero en mis caídas siempre estuvieron mis padres y Dios. Es cuando te empezás a levantar y te das cuenta que no todo es color de rosa. Todos vamos a tener tropiezos, pero es ahí donde decidimos ponernos una meta y darle para adelante” narró Pablo y continuó: “Pedí revancha, gané y fue cuando me di cuenta que el esfuerzo vale la pena”.

Luego empezaron los viajes a través de Julio di Pasqua, donde adquirimos una gran experiencia “a quien le agradecemos mucho” completando un total de 32 peleas. Al poco tiempo vinieron los Juegos Evita, eliminado en la etapa nacional en los 4º de final. Pero como dice el deportista, el fracaso es el primer paso del éxito, en el 2016 tuvo revancha y se coronó campeón nacional de los Juegos Evita en su categoría (2000 – Supergallo).

Todo esto le valió su convocatoria y le demanda un gran esfuerzo como el que cumple en estos momentos (la semana pasada la Municipalidad de Colón hizo entrega de una beca por el lapso de un año, para que se dedique a entrenar). “Hay un entrenamiento especial para esta etapa para cumplir los requerimientos de la Selección, Cristian y Leonardo (Sucetti) están haciendo un gran trabajo para que yo pueda entrenar y seguirla” se refirió Pablo.

Si bien el boxeo, tiene un estereotipo, es bueno conocer la experiencia de Pablo: “Tanto Cristian, como en la Selección, primero antes de formar boxeadores, forman personas, porque si bien en el boxeo nos permiten pegarnos, es deportivo, para brindar un buen espectáculo en el ring. Con los rivales siempre terminamos compartiendo una gaseosa, una comida, con los rivales, nos conectamos por facebook y nos mandamos aliento cuando sabemos que el otro está ante una nueva pelea” se refirió.

Por último Pablo se refirió a un tema que aqueja a la sociedad en su conjunto: “El mundo te ofrece todo, está al alcance de las manos. Pero uno tiene que tener autocontrol y evitar esas decisiones que te cuesta salir después. El deporte te hace mover, pensar en los objetivos y tenés buena salud, te sentís bien. Por eso siempre hay que hacer cualquier actividad física”.

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